Acomodados

Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron:
Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo. Juan 6:14-15

La gente se acomoda, todos buscamos en cierta forma estar cómodos, diría que gran parte del esfuerzo que hacemos en la vida es el de acomodarnos. A algunos los acomodan, otras buscan con todas sus fuerzas acomodarse. Él éxito en la vida básicamente es eso, demostrar y demostrarse que te has acomodado. Acomodado a una posición de poder, a un cierto nivel de vida económico, te has acomodado en una familia, en un trabajo, a un sueldo, etc.

Y desde esa base de comodidad que muchas veces subyace nuestra vida, vivimos, hablamos, predicamos, intentamos influir. Todo se puede modificar, pero no la base cómoda en la que nos hemos acomodamos. Entonces, por ejemplo, tenés líderes, pastores evangélicos, que te hablan de vivir por fe, que hagas esfuerzos, que lo des todo, que imites a Jesús; pero lo hacen desde una base de comodidad ya instalada. Te dirán que fue con esfuerzo, por mérito propio, por voluntad divina. Pero la base está ahí, quizás no todos la ven, pero se les nota...

Una y otra vez me viene a la mente ese pasaje donde a Jesús lo quieren coronar como rey (Juan 6:14-15) y abandona todo y se va sólo al monte. Había hecho todo lo que tenía que hacer, sanar, curar, enseñar, su camino era “ascendente” estaba cerca de acomodarse en una buena posición, pero llegado el momento, abandona todo lo construido y se va sólo, como yéndose a repensar su vida, su misión…

Estoy un poco saturado de ver gente que se acomoda y que en cierta forma te hablen desde su comodidad, no se dan cuenta que esa comodidad (que quizás ignoran pero de la que se aferran con toda su fuerza) no es una vida de fe y si en cambio es un velo que filtra todo lo que muestran a los demás.

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