Cambiando el Foco...

Escrito por Leapita en . Publicado en Otro Jesús

Hoy me levanté pensando en cual sería una de las enseñanzas más importantes y centrales de Jesús para nuestra vida. Y creo que lo que él quiere, es que vivamos para las personas, amemos a las personas y pensemos en las personas.

Y me puse a pensar que nosotros estamos dejando a las personas en un segundo plano y desde que nos levantamos hasta que nos acostamos pensamos más en las “cosas”. Nos levantamos pensando en el trabajo, en lo que tenemos que hacer con respecto a esto, en trabajar para pagar las cuentas, en trabajar para comprar las comida, en trabajar para ir de vacaciones.

Es cierto, trabajamos por nuestra familia, por los hijos, por los padres, sin esto no podríamos vivir, tampoco sin un hogar, etc… Pero fíjate. Tomate un segundo y piensa si estás pensando en la gente, en toda la gente. En tu familia y en tu vecino, en el almacenero y en el que te cruzas en la calle. Ponte un día a pensar en la gente en lugar de pensar en las cosas, piensa que pasaría si tu atención estuviera allí. Si la importancia estuviera allí, cambia el foco de tu atención…

Tuve que aceptar que no tenía mi atención ahí, tengo mi atención en mil cosas pero no en pensar que para Jesús lo que importa es la gente… Cruzó el vecino paseando el perro y lo miré, y lo salude, incluso le sonreí. Porque en ese momento dije, él es el foco. Y vino el del medidor de la luz y le dije buen día, se lo deseé de corazón, no sé ni cómo se llama, pero dije él es el foco. Es un ejercicio, me va a costar, voy a tener que practicar. Pensar en la gente en lugar de las cosas nos va a enriquecer, creo que ahí está la clave para entender a Jesús y poder imitarlo.

Pensar en la gente para bendecirla, para ayudarla, para comprenderla, para ponerse en su lugar. Cuando pensamos en la gente, la gente empieza a pensar en nosotros también, y se establecen relaciones, amistades, solidaridades. Miras la vida de Jesús y su foco nunca estuvo puesto en otro lado, todo su tiempo fue por y para la gente. No tenía prisa, se tomaba el tiempo, escuchaba, sanaba, acompañaba. Incluso pienso en ese momento en que sana la oreja del soldado. Pedro estaba pensando en otra cosa, pero Jesús seguía pensando en la gente.

Fíjate cómo cambia la percepción, practica al menos hoy, y luego me cuentas…

“Dijo luego a sus discípulos: «Por tanto os digo: No os angustiéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran ni siegan; que ni tienen despensa ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? ¿Y quién de vosotros podrá, con angustiarse, añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os angustiáis por lo demás? »Considerad los lirios, cómo crecen: no trabajan ni hilan, pero os digo que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe?” Lucas 12:22-28

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